El arbitraje de Darío Herrera en el superclásico encendió debate
- periodismodeportiv2
- 19 abr
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Las decisiones arbitrales causaron opiniones divididas tras no sacarle la segunda amarilla a Rivero y no cobrarle un penal a favor de River en el final del partido.
Por: Pía Fernández, Facundo Solís, Guadalupe Gutiérrez, Luna Barrionuevo y Agustín Estorni
La primera acción importante se dio sobre el cierre del primer tiempo, cuando Herrera sancionó penal a favor de Boca tras una acción discutida dentro del área. La decisión fue revisada por el VAR, que finalmente respaldó la decisión del árbitro, validando el penal que fue clave para el gol de Paredes con la única duda si debió amonestar al jugador Rivero por doble amarilla.
A lo largo del segundo tiempo el partido fue muy friccionado con cortes para ambos lados permitiendo el contacto físico terminado con la duda del posible penal de Lautaro Blanco al empujar a Lucas Martínez Quarta en el final del encuentro.
Tras todo lo sucedido en el final, los jugadores del equipo millonario fueron a reclamarle al árbitro hasta el último minuto e incluso después de terminar el partido, por lo que tuvo que sacarle amarilla a Gonzalo Montiel.

El historial de Darío Herrera en los superclásicos cuenta con algunas polémicas. Su primera dirección en un River-Boca fue en la Copa Libertadores 2015, el partido que se suspendió por el incidente del gas pimienta.
Ese mismo año, en una victoria de Boca por 1 a 0 no expulsó a Leonardo Ponzio tras una falta que ameritaba la segunda amarilla. En 2016 expulsó correctamente a Pablo Pérez por una patada.
En 2022, en otra victoria del Xeneize, expulsó a Marcos Rojo por una patada. Y en 2023, cobró un penal para River sobre el final del partido que generó una gran controversia y una batalla campal con varias expulsiones.



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